Una bicicleta nueva puede durar mucho más si se cuida correctamente desde el principio. Muchos problemas aparecen por hábitos simples que se pueden evitar.
Rodar con llantas bajas
Las llantas bajas hacen que la bici avance peor y aumentan el riesgo de ponchaduras o daños al rin.
No lubricar la cadena
Una cadena seca genera ruido y desgaste. Lubrica con producto específico para bicicleta y retira el exceso.
Lavar con hidrolavadora
El agua a presión puede entrar en baleros, mazas o suspensión. Es mejor limpiar con paño húmedo y cepillo suave.
Forzar los cambios
Cambiar bajo mucha presión puede desajustar o dañar la transmisión. Cambia de forma suave y anticipada.
No revisar tornillos
Después de las primeras rodadas, algunas piezas pueden asentarse. Revisa manubrio, asiento, pedales y ruedas.
Ignorar ruidos
Un ruido nuevo puede indicar falta de ajuste. Revisarlo a tiempo evita daños mayores.
Cuida tu bicicleta desde el primer día
Consulta nuestra guía para los primeros 30 días con tu bici nueva.




